El primer Oveja...
Hace mas o menos 20 años me
encontraba comenzando este camino que es hoy mi vida, sin la posibilidad
de acceder a básquetbol de gran nivel, como en la actualidad
, debía buscar todas las posibilidades para poder aprender.
En una oportunidad me entere que la selección nacional comenzaba
sus entrenamientos en la ciudad de Buenos Aires, yo todavía
vivía en Bahía Blanca, pero no quería peder
la oportunidad de ver , y aprender. En esa selección había
un par de conocidos míos, de Bahía, pero nadie que
me abriera la puerta para poder llegar a ver los entrenamientos
mas de cerca, sin embargo me fui igual para la Capital, en ese tiempo
la selección se preparaba en el club Ciudad de Buenos Aires
( Muni ), hasta ahí me acerque con las mismas ganas con las
que me había tomado el micro para llegar.
Llegue al club y con mucha suerte logre llegar al costado de la
línea final de la cancha donde esos monstruos del básquetbol
trabajaban, mientras mis ojos se detenían en los movimientos
de Cortijo al subir el balón o los lanzamientos del negro
Romano, el entrenador, en aquel entonces Alberto Finger, se dirigió
en vos alta hasta donde yo me encontraba, diciendo para mi gran
sorpresa:
“- Oveja, alcánzame las pelotas que están debajo
del aro”, en ese preciso momento mil cosas pasaron por mi
cabeza, nadie me conocía, todo este mundo era ajeno para
mi, y el entrenador mas importante de ese momento me estaba pidiendo
que le alcanzara las pelotas, enseguida creí haber escuchado
mal, y trate de volver a poner los pies sobre la tierra, pero en
ese momento, nuevamente: “ Oveja, dale che, tirame las pelotas”,
sumado a un par mas de jugadores que no recuerdo, que también
insistían con que reaccionara y les tirara los balones para
poder seguir trabajando, automáticamente me acerque a las
pelotas mientras pensaba que hubiera dado lo que fuera, por aunque
mas no sea, ser el utilero de ese gran equipo, metros antes de la
primera pelota, todas mis fantasías se derrumbaron cuando
detrás mío escuche una vos que decía “
bueno che, que pesados, ni un segundo me puedo tomar...ahí
van las pelotas “ era la voz de Mario “EL OVEJA”
Coronel , el utilero histórico de ese equipo, el único
Oveja conocido en el ambiente del básquetbol por esos días,
recuerdo que mi corazón aunque un poco triste, no dejo de
latir fuerte por varios minutos mas, por unos segundos había
llegado hasta donde hoy llegue, veinte años antes... Sergio
“el oveja” Hernández.
|