AGUA BAJO EL PUENTE...
Básquet Plus Nro. 30 Octubre 2004
Esta foto en Sport Club de Cañada
de Gómez esta tomada en mi primer año en el club como
entrenador del club, cuando todo era color de rosas. Armamos un
equipo con jugadores con promedio de 20 años, hoy casi todos
consagrados. Yo era un inconsciente que pensaba como habían
tardado tanto los equipos de liga en contratarme.
Le ganamos a todos y fue una época
verdaderamente de oro. No puedo creer ver esta cara de pibe en la
foto, y yo creyendo que ya sabia todo, que era experimentado. No
pensaba que en el mismo lugar iba a vivir después algunos
momentos malos, con conflictos económicos, y yéndome
tras una pelea con Edgar León.
En esa misma época vinieron
los mellizos, justo cuando deje Sport y me fui una temporada a vivir
a Bahía Blanca a una casa prestada, con los chicos recién
nacidos. Pocos saben que el Huevo Sánchez me llamo porque,
conociendo que no había cobrado los últimos meses
en Sport y tampoco iba a generar dinero por un tiempo, había
hablado con su esposa y estaba dispuesto a darme una especie de
mensualidad. Yo le dije que estaba loco, pero siempre agradecí
ese gesto.
Después me fui a Roca, que venia de buenas temporadas, pero
me toco otra vez vivir la experiencia de un club con problemas económicos.
El equipo decidió no renovarme y quede desafectado. Me mantuve
viviendo en Roca unos meses hasta que apareció la gente de
Regatas de San Nicolás. La verdad es que pensaba quedarme
3 o 4 años, porque me encanto la ciudad, el club e hicimos
una temporada muy buena. Yo estaba encantado. Me fui a Bahía
y un día mi representante Claudio Villanueva me dice que
me quiere Estudiantes de Olavaria. Yo le dije que ni loco iba, pero
me convenció de tener una reunión. Fui y todo era
al revez de lo que pensaba. Querían armar un equipo competitivo,
presupuesto alto, mas dinero para mi. Llegue a Bahía y le
dije a mi mujer: ”nos vamos a Olavaria”.
Quisimos armar un poco de revuelo y el fichaje estrella fue el Loco
Montenegro. En dos meses se armo un lindo lió, porque Hernán
te aseguraba mucha prensa. Perdimos en cuartos de final contra Atenas
y se empezaba a ver una ciudad entusiasmada.
Llevamos jugadores que venían
mal como Wolkowysky y Farabello y se sumo Eubanks. Ganamos la serie
regular de punta a punta, los playoffs y llego Atenas. Creo que
una de las mejores finales de la historia. Siete partidos y definición
en los últimos dos minutos de cierre. Si hoy me preguntas
de que éxito me acuerdo, es de ese.
Del robo de Gianella al final, del
doble de Eubanks haciendo tres pasos, y Campana corriendo al arbitro
para protestarle. Me acuerdo todo en detalle.
A partir de ahí se arma toda una mística ganadora
a pesar del cambio de jugadores y ganamos casi todo lo que jugamos.
Yo creí que era el momento de partir, pero no tuve buenas
ofertas y me quede porque estaba cómodo. Y llego la posibilidad
de ir a España, un ultimo partido contra Atenas de despedida,
victoria y un día que no voy a olvidarme en mi vida. Ganamos
y estuve como 4 horas en la cancha, todos llorando.
España fue una aventura,
porque me fui solo, a un equipo que estaba mal. Era diciembre. Pase
el 31 en casa, solo. Me compre un pollo y una botella de vino tinto.
Unos de los días más tristes de mi vida. Me quería
matar.
Después mejoramos, ganamos bastante, pero perdimos contra
Murcia en los playoffs y quedamos sin chances de ascender.
Vuelvo a la Argentina con la idea
de retornar a España, pero el equipo ofrece menos plata que
el año anterior y encima aparece Boca. No lo dude un segundo.
Fue bravo porque empecé 4 meses solo, y había una
depresión enorme en el club por la derrota del año
anterior, Ganábamos mucho y te decían “después
llegan los playoffs y perdemos”. Fue un año difícil,
con muchas criticas. Él titulo tapo todo.
Ahí me di cuenta que llevaba muchos años en esto.
Y cuando leí en un momento que era él mas experimentado
de la Liga no lo podía creer. De hecho, todavía siento
que estoy empezando. Tengo 40 años, pero más de 600
partidos. Y muchos logros en estos últimos 5 años,
incluyendo 4 finales y 3 títulos. Pero no tengo la varita
mágica. Estuve en el momento indicado en el sitio justo.
Sergio Santos Hernández.
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